Muy interesante la iniciativa adoptada en la ciudad de Córdoba, en la que se van a usar abejas para medir el grado de contaminación del aire urbano.
La idea surge de un proyecto ya activo en otras ciudades europeas, en las que se han instalado colmenas en las azoteas de los edificios más altos.
Las abejas, en su actividad diaria, recorren gran parte de los cielos y ambientes de la ciudad, impregnando así su cuerpo, cubierto de micropelos, de las partículas que flotan en el aire.
Cada cierto tiempo, los científicos encargados del proyecto capturan unas cuantas de estas abejas y miden el grado de “suciedad” que llevan encima, es decir, que examinan la presencia de agentes contaminantes en el cuerpo de las abejas.

cada día ensuciamos más el aire
Este proyecto servirá para elaborar mapas de contaminación y biodiversidad ambiental de la zona, para después poner en marcha planes de “limpieza” atmosférica. Así que gracias a la colaboración de las abejas, muchos Cordobeses van a poder respirar un aire más limpio.
A ver si la idea se extiende a otras ciudades de la península, en Barcelona no estaría mal poseer este tipo de datos para hacer más presión aún a los políticos para que mejoren la normativa de medio ambiente.
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