Algunos días de tu vida están marcados inexplicablemente por alguna canción absolutamente irritante, que nunca escucharías en tu ipod, pero parece que se ha quedado atravesada en tu cerebro.

cantando en la ducha
Así pues, te duchas por la mañana tarareando “gimmi babi uan mor taim” y vas toooodo el día cantando la canción de forma inconsciente. Además, lo haces sin afinar y sin variar el trozo cantado, simplemente repites y repites… Y muchas veces, la única manera de quitártela de encima es “enganchándote” voluntariamente a otra canción (en mi caso escojo alguna un poquito menos bochornosa).
El otro día, después de 24 horas tarareando la canción de los pitufos, tuve la curiosidad de saber el porqué algunas personas sufrimos esta “tortura”, y eché mano de una de mis webs favoritas “howstuffworks.com“. Resulta que no soy la única que se lo ha preguntado, y algunos investigadores ya han realizado estudios para resolver este enigma.
En Darmouth, una universidad estadounidense, se han hecho varios experimentos para encontrar la causa, y gracias a los escáneres cerebrales han visto que el centro de operación de las canciones pegadizas está en el córtex auditivo. Él es el encargado de repetir incombustiblemente esa melodía horrible, que de alguna manera se filtra en cada minuto de nuestro día.
El experimento consistía en dejar escuchar a los sujetos canciones conocidas y desconocidas por ellos, poniendo “silencio” en momentos aleatorios de la reproducción. Mientras escuchaban las canciones, les escaneában la actividad cerebral. Y pudieron comprobar como, cuando escuchában una canción conocida y ésta era silenciada, el córtex auditivo seguía activo, reproduciendo el trocito que no estaba sonando. En cambio, cuando la canción era desconocida, la actividad del córtex paraba.

algunas canciones son hasta dolorosas de escuchar
Lo que desencadena la reproducción mental de estas canciones es un motivo aún sin aclarar, parece ser que hay distintos factores que facilitan el “enganche” de las canciones, como las propiedades de la música (como de pegadiza sea la canción), las características individuales (cuanto de neuroticismo tenemos) y el contexto en el que escuchemos la canción (primera hora de la mañana, antes de dormir, momentos de estrés). Además, las mujeres son mucho más propensas a tener canciones en la cabeza…
Lo que está claro es que las canciones pegadizas siempre han existido, y parece ser que van a continuar sonando en nuestro córtex auditivo durante muchos años. Muchos son los que han intentado aprovecharse, y han creado anuncios con melodías que suenan interminablemente en las cabezas de los consumidores, arrastrándoles a comprar una determinada marca de, por ejemplo, fregasuelos.

la melodía de la pantera rosa se engancha un montón
Si eres de los/las que siempre tiene canción sonando en su mente, tranquilo, no estás solo/a! Aproximadamente un 98% de la población ha tenido en algún momento de su vida una melodía pegada, y el tipo de canción que se nos engancha es, en un 74% con letra, un 15% publicitaria y un 11% intrumental (fuente: deNoon)
Así pues… cuál es tu compañera sonora más fiel, o sea, qué canción se te engancha más? ¿Alguna sugerencia?



Pff.. depende el día… puedo quedarme tarareando la cancion más bochornosa que pueda pensar o imaginar T___T jajaja