Entre calores y masas de turistas con el característico rojo gamba de la barceloneta he llegado esta mañana a la nueva terminal uno del aeropuerto del prat de Llobregat. Después de dias oyendo por las notícias las maravillas del edificio, de las fantásticas prestaciones que ofrece esta puerta de entrada al futuro, de la eficacia de sus rampas y sus carritos transportadores, he pisado las baldosas relucientes de la T1.

entrada de la T1
Aunque mi cabeza estaba en otros lugares, me he obligado a echar una ojeada crítica a la terminal, y he intentado encontrar sus puntos flacos. Bueno, tengo que admitir que la han construído bien, y realmente han hecho una inversión en personal, la proporción de trabajadores para cada visitante es muy elevada, y esto trae sus consecuencias, ya que todos conocemos la gran afición de la gente de este país a dejar el trabajo “pá después” y ponerse a cotillear sobre las nuevas azafatas de air malaysia (o, en su falta, de la primera persona que pase por delante del grupito de trabajadores ociosos vestidos con el chaleco fosforito). Pero no me voy a quejar del personal, han resultado ser más eficientes que la mayoría de los “chalecos rojos” de la renfe, y aunque no sea demasiado difícil, es de agradecer que alguien sepa lo que le estás preguntando.
Aún hay algunos bares y restaurantes cerrados, pero la mayoría de tiendas exhibían orgullosas carteles de “rebajas”, y atraían al turista como la miel a las moscas, mostrando sus mejores “vinos”, “jamones” y otros productos típicos barceloneses (notar el sarcasmo en la frase) como los sombreros mexicanos. Para matar el tiempo antes de facturar, me he paseado por las “duty free” de perfumes, y para variar, he probado demasiadas colonias en mi misma, y he subido al avión apestando a algo indefinidamente caro.

terminal con los "fingers"
Bueno, después de esta crítica o más bien experiencia personal, ha llegado la hora de poner los conceptos de manera sintética, y luego irse a descansar, que mañana me espera un día de lo más intenso (no os preocupéis, que estaréis al día de lo que se cuece en mi laboratorio y en la ciudad de Zürich!).
Me ha gustado: Carteles con indicaciones claras, lo limpio que está todo, que el personal te ayude cuando lo necesitas, que no hayan “buses” de transferéncia hacia el avión, las papeleras de reciclaje
No me ha gustado: El papel higiénico de los WC de señoras (la calidad del cual hace suponer de donde han recortado gastos), que las rampas “automáticas” vayan ultra lentas



Good… buena inspiración…
pap
[...] Fundación Tony Manero, rodat a l’aeroport de Barcelona (a la terminal antiga, no pas a la flamant T1). [...]