Advertencia: mi estado de ánimo es demasiado bueno para ser del todo crítica, he tenido un día genial en una ciudad desconocida, he podido volver a sentir la emoción de conocer un nuevo país, otra cultura, gente nueva (aunque pensaba que lo había olvidado, sigo siendo la misma, la curiosidad y las mariposas en el estómago aún siguen ahí, y eso me produce una alegría inmensa)

vista de zurich
Mi primer día completo en la ciudad de los bancos, “Zue Rich” (demasiado rica) me ha dejado con un muy buen sabor. Descubrir la cultura helvética ha sido toda una aventura. Para daros una idea del concepto que tenía de los suizos (y que no han desmentido aún), no sólo son puntuales hasta para ir al baño, sino que gustan de presumir de la mayor eficiencia en el sistema ferroviario del mundo, y eso se nota en su vida diaria. Si un tren no llega al minuto, el desastre, el caos, la hecatombe (y hablo con conocimiento de causa… notícia en BBC), y más o menos pasa lo mismo si tienes una cita. Pero tengo que admitir que a mi, viniendo desde Barcelona, que no es precisamente famosa por la puntualidad de sus ciudadanos, me fascina e intento adaptarme de la mejor manera posible a tal rigidez horaria.

neuronas
La mañana ha pasado entre cafés y pipetas en el laboratorio, donde me han cargado la mochila con infinidad de artículos y libros de neurociencias, que es la asignatura en la que voy a elaborar mi proyecto (cuando esté un poquito más definido, lo presentaré al blog), y sobre la cual aún no había dado una sola clase en la universidad. Pero ahora toca mirar el lado bueno del asunto, así no voy a tener que empollar tanto el año que viene, cuando me toque hacer el exámen correspondiente. Y manejaré los tubos de ensayo y las PCR como una “pro”, haciendo malabares y todo (esto no lo aseguro).
castells a zurich
La gente de mi laboratorio es de lo más interesante, tenemos a muchos suizos, a un par de alemanes, y también tengo un catalán! esta notícia me ha producido una alegría que crece a cada segundo, pensad que me había hecho a la idea de no poder compartir “pa amb tomàquet” con nadie durante estos dos meses (comerse las tostadas ante la mirada de extrañeza de mis compañeras de piso no es del todo divertido), pero otro día hablaré de cómo hacer un buen pa amb tomàquet, y de lo que es más importante para los viajeros: cómo enseñar a un extranjero lo que es el pà amb tomàquet. Aquí en Zurich hay una comunidad de catalanes que lleva unos años dedicados a la causa.
El pisito es perfecto para estudiantes, un par de inconvenientes en forma de una colmena de abejas en el balcón común y una polaca un poco rarita encerrada en una habitación al fondo del pasillo, le dan su toque bohemio y especial, le ponen el puntito final de sal y pimienta (o pesto, que por alguna razón la polaca guarda una caja tamaño industrial de botes de salsa de pesto en la cocina… mi compañera Ania y yo suponemos que en Polonia se comerá mucho pesto o ella tiene antojos extraños en horas intempestivas). Más adelante colgaré fotos para mostrar el estilo de vida estudiantil en Zurich, así como el campus de la universidad, que es simplemente genial.
Para acabar el post bien, pondré de manera esquemática las sensaciones iniciales de la ciudad, a ver si cuando me vaya han cambiado o encuentro la excepción a lo de “las primeras impresiones engañan”.

casas en zurich
me gusta: que la gente confie en tí y no se aparten si tienes una pregunta, que los paletas no digan cosas feas, que nadie robe y puedas dejar la bici en la calle sin atar, que haga sol, que puedas beber agua del grifo y no tenga sabor a cloro (o a algo peor), que te puedas bañar en el lago, que hayan muchos árboles y plantas con flores, que los edificios no sean demasiado altos, los cruasanes, el chocolate, acceso a internet gratis en muchos sitios, los banqueros en bicicleta, los relojes gigantes, que los estudiantes tengamos acceso económico a todos los lugares culturales y deportivos
no me gusta: que sea tan cara (para turistas, especialmente yo que soy catalana, es un puñal), que tomen el ferrocarril para ir una calle más allá, que coman a las doce, que no todas las calles tengan un rótulo con el nombre (quizás esto es error mío y simplemente no los veo)



Que placer me da leer tus textos, y mas despues de un buen pan con tomate. Me da mucho gusto que te vaya bien en la tierra del Cucu. Molts petons.