
Rafael de Casanovas, uno de los protagonistas de la batalla
El pasado Viernes 11 de Septiembre, Catalunya celebró un año más su fiesta nacional. La diada es una fecha señalada en nuestra historia, que los catalanes rememoramos con más pena que gloria, ya que se “celebra” una derrota que marcó definitivamente la desaparición de lo que en su día fue uno de los países más prósperos del Mediterráneo.
Hechos históricos aparte, personalmente no estoy de acuerdo en celebrar el día nacional. En mi opinión, el motivo de fijar una fecha como “dia nacional” debería ser de orgullo y alegría, y no para hacer memoria de un suceso tan trágico y desastroso.
Evidentemente no tenemos que olvidar nuestra historia, al fin y al cabo, nos ha hecho ser quienes somos, y muchos de los actos del once de Septiembre son necesarios para seguir recordando nuestras raíces y hacia dónde queremos orientar los próximos pasos.
Simplemente creo que tenemos más que suficientes fechas de celebración de la cultura catalana sin un trasfondo tan pesimista. Hay días absolutamente preciosos y felices, como Sant Jordi, nuestro patrón, en que los Catalanes y Catalanas salimos a la calle, adornamos nuestros balcones con las banderas, y continuamos con la tradición de nuestros antepasados. Sant Jordi es una fiesta por todo lo alto, cualquier persona que visite alguna ciudad catalana se va a encontrar con rosas, libros y montones de gente paseando por las ramblas o avenidas, saludando a sus vecinos y disfrutando del estreno de la primavera.

La rosa y el libro, Sant Jordi en Catalunya
Resumiendo, no quiero dar la idea de que tengamos que olvidar nuestro pasado, por más trágico que sea, y cerrar los ojos frente las desgracias. Las guerras y la violencia son lo peor del ser humano, y aunque duela, es importante recordar para aprender de nuestros errores y evitarlos. Pero manteniendo en mente que una guerra nunca tiene “ganadores”, y que el “resultado” es lo de menos, considero una falta de respeto ir de fiesta y pasarlo bien “en honor” de todo el sufrimiento que deriva de una batalla.
La cultura, la felicidad, la alegría de estar vivos y compartir nuestra tierra y tradiciones con todo aquél que venga deberían ser el motivo para celebrar nuestra diada. Para mirar al futuro con optimismo debemos empezar a cambiar, 300 años de pena y nostalgia son suficientes, el momento de sembrar ilusión ha llegado. Basta ya de quejarse y llorar nuestras desgracias, no tenemos que pedir caridad, si queremos que nos respeten tenemos que mirar al mundo a los ojos y actuar motivados por el deseo de vivir mejor, no por el odio ni la frustración provocado por el pasado remoto.

Mejor recordar una bonita leyenda que una derrota



La veritat es que si, el dia de Sant Jordi es super bonic, no com la diada… que a sobre amenaça amb l’ arribada de treball i estudies.
En altre ordre de coses… No jodas que han hablado de mi en Podzapp! xD Yo no los escucho, no por nada, si no por que la voz de Mario G… me da cosica.
Me alegro de que te guste mi blog y mis diseños, ya que estás no te límites a visitarlo, comentalo por ahí a ver si me contratan xD
Bueno noia, m’ha fet gracia aixó que siguis d’aqui de barna, aixó et converteix automaticament en persona molt grata del meu blog xD
Un salut!
PD: A lo millor et fas un lio amb el bilinguisme del comentari, pero es que… ¡M’en fa tanta gracia que els altres lectors només entenguin una part!